miércoles, marzo 23, 2011

Agua de Jamaica


Salen de mí vocales rojas mientras oprimo esta ciudad entre los muslos.

Abierta,

duermo hacia el silencio.

Dicen de mí, almíbares.
Un té negro y fuerte,
rasposo como lengua de gato.

Xanthis. Sanctis.

Delgada y quebradiza,
con piernas de humo,
floto en el insomnio.

Escribo una fruta roja,
sangrante como agua de hibiscos.

1 comentarios:

Profundistas dijo...

Hermanos poetas, jorobados romanticólicos, rezad conmigo:

“Padre nuestro,
que estás escondido en los cielos,
vitalicio sea tu nómina;
venga a nosotros tu astucia;
hágase tu voluntad
en los mercados y los bancos.

Danos hoy el préstamo de cada día;
perdona a los gobiernos,
como también perdonas a los capitalistas
que tanto nos joden;
no nos dejes caer en banca rota,
y líbranos del banco central.
Amén.”


Ez.La.