I.
Pienso en la fruta morada,
sabrosa como agua de hibiscos.
Agua de Jamaica, de Jaramillo.
Tengo la lengua afilada como un estilete.
Un ojo que ve y otro que no.
Y la boca del volcán sujeta a mis palabras.
Poeta, periodista cultural, crítica de arte. Terapeuta zen shiatsu.
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