
Yo remaría contigo hermano,
vuelta sobre ti sin muertos ni manzanas.
Con dedos de niño y migajas de pan
volcaría tu cuerpo sobre tierra blanda.
No habría oleada de piedra,
sólo tu piel lustrosa como lomo de perro
y las brillantes fauces mojadas.
Poeta, periodista cultural, crítica de arte. Terapeuta zen shiatsu.
0 comentarios:
Publicar un comentario